Tu cuerpo destila hasta la última gota de tu sangre, tus hermosos brazos marcados por los músculos que amo lucen tan bien, tu pecho fuerte y vientre….quiero morderlos ¿y por qué no? Siempre te han gustado mis dientes en tu piel. Mis dedos recorriendo tus piernas que te erizan, ah, no puedo evitar agachar la mirada para no ver tu tobillo perforado, es lo único que te arruina después de tu cuello abierto; tu tuviste la culpa, quisiste dejarme y acordamos estar juntos para siempre. Me siento frente a tu cabeza, posada como un busto sobre mi plato, a tus lados están mis cubiertos, “gracias por acompañarme en esta cena” murmuro mientras beso tus labios canosos, tan deliciosos y ahora con ese toque metálico de la sangre que me provoca morderlos hasta arrancar tu carne, sabes tan bien…tan bien. He enloquecido, me tienes tan enamorada de ti, simplemente no puedo conmigo.
Mis manos se aferrar a tus delicadas mejillas alguna vez
teñidas en rubor y vergüenza, pero ahora solo son pálidas y frías, estoicas y
mías…¿Cuánto más puedo besarte en busca de tu lengua aun si sé que no me la voy
a topar? ¿Cuánto llevo ya? Te amo, eso es lo que pasa con los enamorados, se
buscan el uno al otro hasta encontrarse. Relamo con recelo tus labios, los
succiono cuidando de no dejar una sola gota de sangre olvidada, no puedo
esperar, el hambre me mata y tú, mi querido, eres el platillo principal.
Tus dulces ojos como caramelos, tu carne suave como algodón, eres lo que más amo.
Tus dulces ojos como caramelos, tu carne suave como algodón, eres lo que más amo.
No importa cuando coma de ti, si tu cara o tu cuerpo, nunca,
nunca me será suficiente ¿Qué más puedo comer? Desde adentro hacia afuera y de
regreso a tu interior, te amo, amo tu sabor, tu textura, el aroma que despides
al fuego, incluso crudo eres de lo mejor, quisiera que durara para siempre mi
festín, tu amor. Querido, moleré tus huesos y haré pan, decoraré con tu espesa
sangre y remataré con tu globo ocular, no desperdiciaré nada, ni un diente.
Seremos uno, estaremos juntos para siempre, es la mayor prueba de amor que
puedes darme y la que yo te daré, acabé contigo y tú conmigo, este acto nuestro
es la mayor muestra de verdadera pasión.