Abrí las puertas de golpe y el viento salió triunfante llenándome los pulmones con el aroma de los años confinados a la gran casa que se derrumbaba, me acerqué para ver mejor pese a la escasa iluminación brindada por la luna, desde donde esos gritos y el hedor repugnante salían.
Acompañados de un eco resonante citando las palabras: “no te retuerzas, solo lo haces más difícil… ¡mete el cuchillo! más a fondo, ¡más!” Recordé quienes podían ser los anfitriones de esta función.
Mientras, me habría paso por la gran mansión desmantelada, dando zancadas a los viejos maderos, evitando las ratas y cucarachas que no hacían más que estorbar, malditas alimañas.
Lo primero interesante que vi fueron partes humanas en el suelo, llenas del polvo ambiental y ríos de sangre violácea que hacían un bello contraste con la alfombra vieja, tal escena parecía sacada de un libro de Stephen King. Me escabullí entre ellas y me dispuse a buscar al causante de tal masacre, a unos cuantos metros de lo que era la recepción estaba allí un hombre que sostenía a otro mientras se acercaba lentamente con un cuchillo y hacia leves heridas riendo como desquiciado en cada corte por más insignificante que este fuera.
-Idiota ¿qué crees que haces?-
-¡Rache!, ¿pero qué haces aquí?-
-Al ver tu rostro me doy cuenta que no me esperabas aun-
-Te quedan 3 años de condena, como… ¿Escapaste?-
-No, solo me dejaron salir por “buena conducta” ¡jajá! ahora te mostrare como se hace, imbécil-
Tomé el cuchillo con la diestra, y lentamente lo introduje en el globo ocular del condenado, sonreí, esta sensación vuelve a mí, me llena, me hace vivir… me siento como nuevo. Un líquido purulento y blanquecino empezó a brotar de la herida, atravesé el párpado que apretaba a más no poder por el miedo, yo por mi parte reía plácidamente y relamía la sangre que chispeaba en mis labios, giré el cuchillo 90°, escuchando el sonido viscoso de su carne y nervios destrozarse, dejando un agujero en lo que alguna vez había sido su ojo izquierdo, sus gritos resonaban por toda la pútrida mansión mientras sacaba el cuchillo del cuenco retorcido y lo encajaba de nuevo pero esta vez en su mentón, atravesando su barbilla hasta toparme con el paladar, llegando hasta la altura de su nariz y finalmente matándolo al tocar sus sesos, una muerte un poco rápida, pero bastante dolorosa, como me gustan.
-Amigos míos...-
Dije, suspirando mientras mis manos hacían alabanza a mis actos y dejaba la navaja en la cabeza del muerto, estaba libre, por fin. Vería a mi “familia” volvería al vicio, me premiaría a mi mismo con una hermosa noche llena de los placeres que tanto extrañé, y con una firmeza increíble grité; -¡Rache está de regreso!-
Buenos dias, Von Mazuko~
ResponderEliminarVaya, eso demuestra el porque los criminales siempre tienen que estar adentro de la carcel y pudrirse ahi...
Como que ahora todos son generosos, por eso la palabra ''Muerte'' no se les cruza la cabeza...
No estaria mal hacer como en China e Irak, matar a los asesinos...
Como sea, vengo a dejar otro comentario más~
ResponderEliminarLa verdad que es agradable como redactas tus historias~
Ultimamente, estoy trabajando con un blog mio. la verdad que editar el manga no es nada facilito.
Bueno, me retiro~
Nos veremos~
[Deluxe]
wuaaa >w<
ResponderEliminaranyu...por que escribes tan bonito TWT
jujujuju
por cierto
quiero leer el cuento que una vez me pasaste
pero me dijiste que no lo leyera ;3;
buuuuuuuu
me dejas con la intriga ;w; bueno ya -w-
jejeje n.n
bueno..me retiro
cuidate muchotteeee ^0^
-le deja un chocolate en forma de pollo-
yei éwe
ja ne!!!!